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"¡Quítese las sandalia!" - Fuerte

“Y se le apareció el ángel del SEÑOR en una llama de fuego, en medio de una zarza; y Moisés miró, y he aquí, la zarza ardía en fuego, y la zarza no se consumía. Entonces dijo Moisés: Me acercaré ahora para ver esta maravilla: por qué la zarza no se quema. Cuando el SEÑOR vio que él se acercaba para mirar, Dios lo llamó de en medio de la zarza, y dijo: ¡Moisés, Moisés! Y él respondió: Heme aquí. Entonces El dijo: No te acerques aquí; quita las sandalias de tus pies, porque el lugar donde estás parado es tierra santa.” (Éxodo 3.2-5)

El hecho es que la Presencia de Dios llenará el Monte de Energía. Aquel lugar era un verdadero campo energético, por causa de la Presencia gloriosa de Dios.

Las sandalias serían un aislante (duda); antes de Dios prometer algo imposible a Moisés, que era la liberación de la esclavitud egipcia, Él dijo: “Quita las sandalias de tus pies”, pues Moisés no podría oír lo que Dios le iba a prometer con las sandalias en los pies.

Sin las sandalias, él sería un receptor de la Energía de Dios y estaría en la cumbre del Monte Sinaí y delante de Dios, con toda su fuerza. En realidad, cuando la persona cree, ella sube al Monte Sinaí sin sandalias en los pies, sin dudas y con toda su fuerza.

Aquél que no conquistó lo que debería haber conquistado, por decir tener una fe en Dios, seguramente, aún no quitó las sandalias de sus pies (dudas), por eso, no colocó toda su fuerza.

Primero, Él dijo: “Ahora pues, ven y te enviaré a Faraón, para que saques a mi pueblo, los hijos de Israel, de Egipto.” (Éxodo 3.10)

Moisés subió sin energía, sin luz, apagado; pero, porque creyó, bajó lleno de Luz, Energía y Poder para enfrentar al diablo, personificado en la persona de Faraón.

Dios vio, oyó y descendió. ¿Usted cree? ¡Quite las sandalias de los pies y suba con toda su fuerza!

Pr. Fabiano Bezali - LAS LAGRIMAS, EL DOLOR O EL SUFRIMIENTO DE UNA PERSONA NO SENSIBILIZAN A DIOS, SÓLO LA FE

LAS LAGRIMAS, EL DOLOR O EL SUFRIMIENTO DE UNA PERSONA NO SENSIBILIZAN A DIOS, SÓLO LA FE

Dios no se manifiesta en la vida de una persona porque ésta logre sensibilizarlo con lágrimas o sufrimiento.

¿Sabe que es lo que realmente sensibiliza a Dios?, algo llamado FE, eso es lo único que sensibiliza a Dios.

¿Sabe quién sensibiliza a Dios?, aquel que dice: “yo estoy mal, pero sé que Dios me librará de esto” esa actitud sensibiliza a Dios y mueve Su mano para hacer milagros extraordinarios.

No permita que el diablo le engañe haciéndole pensar que usted conquistará algo de brazos cruzados haciéndose la víctima delante de Dios.

Por esa razón es que vamos a subir el Monte Sinaí, en ese lugar Dios descendió justo cuando había tres millones de personas sufriendo, siendo oprimidas por causa de la esclavitud. Para que usted entienda mejor, la situación era tan difícil, que cuando una mujer se casaba, su primera noche la pasaba con aquel que esclavizaba al pueblo y no con su marido, imagine esa situación, ellos no tenían derecho a nada.

La palabra de Dios dice que todos los montes y montañas envidian al Monte Sinaí, porque Dios descendió en él. Dios podría haber escogido cualquier montaña de este mundo, incluso hasta una de Ecuador, pero Él escogió ese Monte que está ubicado en el desierto de Egipto.

Un hombre llamado Moisés que era el líder religioso del pueblo de Israel subió al Monte Sinaí y cuando lo hizo Dios le dijo: “quita las sandalias de tus pies”.

Dios no habló con Moisés mientras él no se quitó las sandalias, si las sandalias no fueran algo molesto para Dios no lo hubiera requerido, el asunto es que las sandalias impedirían que Moisés recibiera toda la energía que estaba en el Monte. Esa actitud de quitarse las sandalias por parte de Moisés representó que él dejó la duda a un lado para escuchar únicamente a Dios.

Dios sabe que nosotros somos pecadores y Él no espera que haya alguna persona perfecta, por eso nos perdona cuando confesamos nuestros pecados y errores, pero hay una cosa que Él no tolera, y es el hecho de que alguno dude de Su Palabra.

Seguramente a usted no le gusta andar con alguien que no le cree, incluso llega un determinado momento en que usted no querrá más andar con aquella persona.

Por eso Dios odia cuando una persona aún sabiendo todo lo que Él prometió, cuestiona: ‘será que sucederá en mi vida’.

Lo que Dios quiere es que haya personas que no le den importancia a la situación, a las circunstancias, Él quiere personas que digan ¡Yo creo! Pues en ese momento es que la persona se vuelve un receptor de la energía deDios.

Cuando Moisés se despojó de las sandalias, subió al Monte y descendió de él convertido en un libertador, prueba de eso es que liberó al pueblo de la esclavitud.

En noviembre subiremos al Monte Sinaí llevando su pedido. Por eso usted que quiere participar de esta Campaña debe sacarse las sandalias (dudas) porque lo que pediremos a Dios es algo que a los ojos humanos es imposible.

Subiremos a la Montaña Sagrada por una respuesta que le cambiará la vida.

Recuerde que todos tienen fe, así que, lo que debe hacer es excluir las dudas, porque ellas anulan la fe.

¡Es momento de creer y no de dudar!

Si usted no duda y entrega todo en el altar, este año del 2012 será el año de su victoria

Pr. Fabiano Bezali - Santo Culto 01 05 2011

Parte 1

Parte 2

Pr. Fabiano Bezali - Santo Culto 03 04 2011

1 Parte

2 Parte

3 Parte

¿Qué tipo de lepra hay en su vida?


“Naamán, general el ejército del rey de Siria, era un hombre que gozaba de gran prestigio delante de su señor, quien lo tenía en alta estima, pues por medio de él había dado el Señor salvación a Siria. Era este un hombre valeroso en extremo, pero leproso” 2 Reyes 5:1.

Sólo para que usted tenga una idea, antiguamente la lepra era una enfermedad muy grave y humillante, pues quien la tenía era excluido de todo y de todos hasta que llegara el día de su muerte. Ese hombre al que la Biblia menciona todos lo trataban con respeto, ya que era un general, pero cuando este hombre entraba en su habitación y se sacaba la ropa él notaba la gran humillación que había en su vida, y mucha gente hoy en día está en esa misma situación, quien la mira ve a una persona trabajadora, honesta, que nunca hizo mal a nadie, pero no consigue salir adelante y es infeliz. Desafortunadamente el “PERO” existe en la vida de muchas personas y principalmente en la vida de cristianos que dicen “yo voy a la iglesia, hago lo mejor que puedo, pero no consigo salir de la miseria”, “trabajo, pero no consigo nada”, “estoy envejeciendo, pero no tengo un techo donde vivir”, “tomo pastillas, pero no me curo”, “amo a mi esposo(a) y trato de hacer lo mejor, pero soy traicionado(a)”. En otras palabras, no consigue ser feliz.

La lepra en los días de hoy no es apenas una enfermedad en la piel, sino que puede representar muchas cosas en su vida, como el hecho de no poder por lo menos un vez al mes llevar a su familia a un lugar lindo porque sino el dinero no alcanzará hasta el fin del mes, este ejemplo y cosas como esas es la lepra que mucha gente tiene en su vida. Quizá usted se pregunte ¿Ese hombre que la Biblia menciona fue sanado? Sí, fue sanado, pero eso sólo sucedió después que él obedeció la palabra de Dios que salió de la boca de un siervo de Él que le dijo: “…ve y lávate siete veces en el Jordán; tu carne se restaurará y serás limpio…” 2 Reyes 5:9.

Al principio Naamán no quiso obedecer al hombre de Dios y continuó leproso, pero sólo después que acató lo mandado su lepra desapareció.

Naamán obedeció y fue curado y lo mismo sucederá si usted decide creer en lo que Dios le está hablando ahora. Él quitará de su vida cualquier humillación que esté pasando.

Si usted se entrega a Dios y le da pruebas de su entrega, la lepra llamada infelicidad desaparecerá.

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